DPCC como arquitectura de intervención activa: bucle cerrado de retroalimentación entre coherencia predictiva, excepción guiada y gemelo digital cerebral
La Fase 4 del protocolo CPEA-DPCC plantea algo conceptualmente audaz: convertir el detector de coherencia no en un mero observador pasivo, sino en un agente activo dentro de un bucle cerrado de retroalimentación . Esto implica tres saltos epistemológicos simultáneos: 1. Del diagnóstico a la intervención prescriptiva. El DPCC deja de ser un sistema de clasificación de estados y pasa a operar como un árbitro de excepciones. Cuando detecta que un sistema —biológico o artificial— permanece atrapado en un atractor de baja coherencia sin señales de reconfiguración espontánea, dispara una intervención estructurada: la introducción controlada de una anomalía que el sistema no puede resolver dentro de su marco actual. Esto es, en esencia, TAE aplicado terapéuticamente. 2. La paradoja del perturbador calibrado. La intervención no puede ser arbitraria. Una perturbación demasiado débil no rompe el atractor; demasiado intensa, fragmenta la coherencia residual. Aquí entra la geometría del ...